Dime cómo manejas (y a qué hora) tus redes sociales y te diré quién puedes ser

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Sé lo que estás pensando

Saber lo que el otro está pensando y comunicarnos vía neuronal parece estar muy cerca. Lo anterior es lo que persigue el concepto japonés Neurowear, que por medio de diversos dispositivos busca conectar nuestro cerebro con diversas actividades cotidianas, como elegir música, preguntando directamente al cerebro”, o “mover la cola” cuando estamos felices o tristes.

MÚSICA PARA VOLAR

Después de algunos experimentos conceptuales, los creadores japoneses parecen haber adaptado su tecnología de lectura de ondas cerebrales a algo más práctico que su anterior avance (aquel proyecto donde unas “orejas y una cola”, que se conectaban al cerebro vía ondas cerebrales, mostraban el estado de ánimo y enviaba indicaciones al dispositivo móvil –ver video de abajo-).

Su nuevo adelanto son unos audífonos (video de arriba) bastante grandes, al viejo estilo Jacobo Zabludovsky, que cuentan con un EEG (electroencefalograma), un sensor que permite analizar los patrones cerebrales de una persona y determinar su estado de ánimo.

Los audífonos prometen al usuario que, cuando éste conecta sus auriculares al dispositivo inteligente, se ejecute una aplicación que reproduce una canción elegida a partir de una base de datos que coincida con el estado de ánimo detectado de la mente. Los lados de cada pieza del oído se encienden para indicar cuándo se reproduce música e, incluso, muestra símbolos para indicar si el oyente está centrado, con sueño o con estrés.

Seguramente éstos no son adelantos científico-tecnológicos aislados, sino los primeros pasos de ola de dispositivos que buscarán ejecutar sus elecciones vía neuronal y serán capaces de saber lo estamos pensando.

video: “¿cómo estás?, pregúntale a mi cola”

Google, la ciencia y el crimen

La ciencia al servicio del ciudadano. Así podría definirse el algoritmo creado por dos científicos de EU que, por medio geolocalización y búsquedas de Google han creado un impecable e impresionante rastreo del crimen en México. (Algo muy superior a empresas y centrales dedicadas a la inteligencia.)

El excelente artículo de Nexos ’13, Los grupos criminales y Google, que surge de una profunda investigación científica, sienta las bases de cómo estos dos poderosos actores (innovación tecnológica y ciencia) pueden ayudar en mucho en políticas públicas duraderas.

A continuación 9 extractos del citado texto.

  • “Lo que obtuvimos superó nuestras expectativas y nos enseñó más sobre la naturaleza del crimen en México de lo que hubiéramos imaginado”.
  • “Los criminales quieren conquistar y operar en las áreas que les convienen para sus negocios. Son empresarios, no conquistadores territoriales. Se ubican en donde pueden traficar drogas, extorsionar y secuestrar.”
  • Es un mito también que los grupos criminales no puedan coexistir en un mismo territorio sin enfrentarse violentamente. De hecho, pudimos demostrar que históricamente los criminales han compartido sus territorios de manera pacifica.
  • Los grupos criminales sólo operan en 713 municipios en México, lo cual significa que el 70% de los municipios del país carecen de presencia significativa del crimen organizado.
  • 88% del DF tiene presencia significativa de grupos ¡5 grupos criminales!
  • Tlaxcala y Oaxaca son los que menos presencia criminal tienen, con 2 y 4%, respectivamente.
  • Los criminales se matan en puntos estratégicos en los que vale la pena atraer la atención de autoridades, en los lugares en los que hay recursos para la guerra y en los que el sistema de justicia es débil.
  • Antes de 2003 los grupos criminales concentraban sus operaciones en menos de 50 municipios, para 2006 ya lo hacían en 276.
  • Conocer las actividades criminales a detalle es el primer paso para diseñar políticas de seguridad que sienten las condiciones para que los criminales mismos escojan como su mejor estrategia la de no confrontarse, la de no matar y la de no aterrorizar.

El nuevo fracaso de Google

La tecnología que se planea hoy se posicionará en los próximos dos años. Eso lo he pensado desde hace tiempo que he vivido de cerca la era digital. Y los ejemplos de lo anterior sobran.

Recordemos el caso Nokia. Hace sólo tres años, el gigante de la telefonía tenía casi la mitad del mercado mundial. Sin embargo, justo en ese momento se hablaba del hundimiento del ‘Titanic de Finlandia’. (Sonaba extraño que se hablara de tales problemas cuando tenía la mitad del mercado. Pero la realidad de ese momento era el futuro de los próximos años.)

Hoy la historia todos la conocemos. Nokia sufrió un golpe durísimo que le costó empleos, caídas bursátiles y pérdida de  consumidores. Sin embargo, ha mostrado que puede cambiarse de piel y hoy comienza a luchar por parte de la rebanada del pastel que hasta hace poco le pertenecía.

Pues bien, hoy el golpe a la mandíbula es para Google y su red social ‘Plus‘. Para decirlo en su propio lenguaje ‘nadie lo Googlea’.

El nuevo fracaso de Google

El fracaso llega por diversos lados, pero destaca uno que he escuchado con frecuencia: el usuario no lo entiende. El consumidor digital no sabe lo que Google le trata de decir con su social product. Y para muestra un botón. Navegando en Mashable (que ahí sí que los usuarios saben de tecnología) me encontré con una nota que me llamó la atención. Sin embargo, lo que terminó realmente llamando mi atención fue el duelo de botones de Share. En ellos Google Plus sumaba ¡sólo 1 click!, ante casi 850 de Twitter y 67 Likes de Facebook. El comparativo es aplastante.

Hoy Google goza aún del prestigio del consumidor. Sin embargo, internet se mueve demasiado rápido y lo que hoy es cool mañana podría ser old fashion.

Una cosa parece ser segura en innovación digital: el futuro cercano será social e integrado, y si Google suma dos fracasos seguidos en este ring (Buzz y Plus), deben comenzar a sonar las campanas de alerta en Silicon Valley, pues se ven nubarrones y tormenta a la vista.

 

Mirando al futuro

Hace sólo 85 años, en 1927, la película alemana Metrópoli (del director Fritz Lang) generó la idea de humanoides. Décadas después la ciencia les dio el nombre de robots, y este adelanto ha contribuido enormemente al avance científico y tecnológico de los últimos 50 años.

Antes, en 1902, el director de cine francés Georges Méliès plasmó la idea de viajar a la Luna en “Trip to the Moon”.

“La ciencia ficción reta a la ciencia, y a los científicos, para avanzar más rápidamente”, me repitieron más de una vez los científicos que entrevisté durante varios años para la revista Popular Mechanics.

Y ahora, en 2012, Google quiere jugar un papel similar al de Lang y Méliè con “Project Glass”. La idea en sí misma es fascinante e innovadora. Y, por qué no pensar, como dijera Paul Alan en en su ensayo “En su sitio de Macondo”, la tecnología es y será una extensión del cuerpo humano.

Seguramente lo que plantea Google cambiará tal y como hoy lo describe en video. Sin embargo, lo importante es hacer que gire la rueda, lo demás vendrá solo.

Google pone en su mira a Apple y las tablets

Pregunta: ¿en cuál importante negocio de tecnología Google parece fuera de la jugada? No hay que pensarlo mucho: en el de las tabletas. Pues bien, su presidente ejecutivo, Eric Schmidt, estimó que en seis meses estará terminada. Se desconoce cuál será con cuál compañía la esté trabajando; sin embargo, las especulaciones apuntan a Motorola.

Schmidt no dio más detalles. Pero sí tiene clara una cosa:  “vendrá una competencia brutal con Apple para los próximos años”.

En una entrevista con el periódico italiano Corriere della Sera, Schmidt dijo que “en los próximos seis meses” la compañía tiene “la intención de comercializar una tablet de la más alta calidad”.